El principe Baltasar Carlos, hijo único de Felipe III e Isabel de Francia, falleció en Zaragoza a la edad de 17 años.
El cuerpo fue embalsamado, colocándose las «partes menores» o vísceras
dentro de una pequeña caja de carmesí con galón de oro, que se
depositaron en el presbiterio de La Seo, al lado del evangelio, detrás
de una piedra de mármol. Una inscripción de la época recuerda que,
aunque el cuerpo fue llevado a Castilla, su corazón permaneció en
Zaragoza.
Si el principe Juan de Aragón y Castilla falleció en Salamanca con 19 años. El principe Baltasar Carlos lo haría en Zaragoza